jueves, 29 de octubre de 2015

TODAVIA QUEDA GENTE BUENA


Soy seguidor del programa de Telecinco “Pasa palabra”, por cierto es de lo poco que sintonizo con dicha cadena, eso, alguna que otra película la cual empieza cuando se acuestan las gallinas y termina con el toque de diana, por aquello de la publicidad y retransmisiones deportivas.
Para nada quiero cuestionar quien sea asiduo seguidor de otros programas de diferente calado, cada cual es libre de ver lo que le venga en ganas.

Volviendo al asunto. Uno de los concursantes que lleva más de sesenta programas participando aunque es obvio que no ha conseguido completar el rosco, a la pregunta del presentador que haría con los casi quinientos setenta mil euros de bote, responde que una partida de ese premio iría destinado a subvencionar a proyectos de jóvenes investigadores, que no tienen las subvenciones necesarias para continuar con su investigación.
 No queda ahí la cosa, en el día anterior a la redacción del presente, un nuevo concursante al ser preguntado por la misma cuestión, manifiesta que colaboraría con una ONG de Jaén, que atiende a niños desamparados.
Hace ya algunos meses, un Inspector de Policía que consiguió completar el rosco, donó gran parte del premio a Caritas. Considero que dicha generosidad no es debido al programa, simplemente que hay personas buenas en este mundo.
Estamos todavía atravesando una dura crisis, muchas familias desgraciadamente no tenían, muchas siguen sin tener prácticamente nada que llevarse a la boca. Ahí estuvieron para ayudar y al menos facilitar los elementos imprescindibles  para el sustento, organizaciones altruistas como Caritas, Banco de Alimentos, etc.
Eso en el ámbito casero a nivel internacional, Cruz Roja, Intermón Oxman, Médicos sin Fronteras, UNICEF y muchas más, luchan  para salvar vidas, combatir la miseria y el hambre, para vergüenza de los poderes públicos de los estados desarrollados. A Ellos son los que les corresponde tal misión y no a entidades particulares.
Creo firmemente que todavía queda gente mucha gente buena en el mundo,  afortunadamente. No quiero olvidarme de los misioneros y misioneras en esos lugares olvidados de Dios, luchando denostadamente y con peligro de sus vidas, en pro de los más desfavorecidos.
Pero a pesar del esfuerzo de todas esas personas, no es suficiente, no se concibe que algo que tiene relativa fácil solución no se realice, que sigan muriendo personas simplemente  por abandono de sus congéneres.
Alguien dijo, que el ser humano es el único animal que mata al propio de su especie. El no socorrer a quien lo necesita pudiendo hacerlo, también es una manera de matar.