viernes, 16 de septiembre de 2016

AHORA TE TOCA A TI,SALVADOR


No importa el tiempo, hace ya mucho que conozco a Salvador Delgado Moya. “Er Moya”, como es conocido en su localidad natal San Pablo de Buceite.

Me vas a perdonar Salvador, pero no puedo resistirme a contarlo. La primera vez que tuve conocimiento de la existencia de tu  persona,  fue un carnaval en Tesorillo. Creo que era tu primera presentación antes tus suegros, si no de las primeras. Bien les ruego a los lectores se hagan una composición de lugar.


 Caseta municipal de carnaval, buena afluencia de público,   Isa novia de Salvador sin disfraz toda arreglada, por otro lado circunstancia muy normal en ella, sus padres y Salvador  disfrazado con un traje de flamenca, que le  sentaba como a un santo dos pistolas, todos ellos en animada o no tanto conversación. Hay que aclarar, el disfraz era consecuencia que Salvador formaba parte de una chirigota sampableña.

La situación tuvo su guasa. Estarán conmigo,  que departir con tus futuros suegros, unos perfectos desconocidos, vestido de flamenca algo de sub-realismo tiene por no decir mucho.
Hecha esta peculiar presentación, te diré que he leído tu último artículo, “Siempre fuerte”, que tuviste a bien publicarlo en una red social y por supuesto en Buceite.com.

 El citado ensayo, va dirigido a Pablo Ráez Martínez, un joven gravemente enfermo. El cual ha emprendido una campaña para captar donantes de médulas, campaña que está obteniendo una excelente acogida.

Han sido miles las visitas tanto en Buceite como en la red social. Cosa  nada extraña, ya que todo lo que escribes tiene una grandísima repercusión, aunque este último en concreto está rompiendo records.

 Te lo digo con toda sinceridad, una vez repasado el escrito he quedado sobrecogido. No se puede expresar mejor las pasiones, no se puede poner más carga emocional, en definitiva no se puede escribir mejor.

Recordar  a los que lo están pasando mal, los menos favorecidos, los más humildes, ha sido una  norma para ti amigo. No puedo olvidar,  el escrito que dedicaste a Raimunda Benítez, en el libro de feria de Tesorillo. Que feliz le hiciste.  Dentro de su mente un tanto limitada, un poco  infantil. No se cortaba en decir a partir de esa fecha,  que es una persona importante.

No has escatimados elogios, para organizadores de eventos deportivos, tales como carreras populares, gimnasia rítmica o carrera de obstáculos. Todo eso con un estilo florido, donde las palabras fluyen a modo de manantial inagotable de sabiduría y riqueza de lenguaje.

Has transmitido la devoción, el fervor  y la pasión por la imagen de la Virgen. Nos has descrito poniéndonos los pelos como escarpias, el amor a una madre. Acabamos sobrecogidos con lágrimas en los ojos, cuando evocabas la figura del padre o le dedicabas una elegía al pequeño Aylan.

No todo han  sido escenas apasionadas. Magistralmente nos has hecho creer que te enamorabas de una rubia, cuando se trataba de una cerveza. O como una mujer  parecía tener pensamientos eróticos con su ex, manteniendo la intriga hasta el final, resultando   que  en realidad estaba dando cuenta de un buen plato de caracoles, sencillamente genial. Historias como esas, muchas y muy divertidas.

Nadie como tú, lo digo con toda la contundencia posible, habrás expresado mejor, las vivencias, los recuerdos, las emociones  de tu infancia en tu amado San Pablo. Todo eso lo plasmaste de forma inigualable en aquel excelso artículo “Hospedería Chiripi”. Leyéndolo me trasladaste a mi infancia, conseguiste que rebobinara en mi mente pasajes parecidos al tuyo en mi también querido Tesorillo. Quizá te parezca exagerado, para nada lo es, te estoy agradecido por hacerme feliz, con ese pasaje.

Me gustaría, tener la mitad de tu capacidad  imaginativa, para hacer aflorar mis sentimientos. Tener un cincuenta por ciento de la  calidad literaria que atesoras., para plasmar en el papel, lo buen escritor que eres, equiparable a tu bondad como persona. A pesar de ello te digo que:

--Ahora te toca a ti, ser el elogiado
--Ahora te toca a ti, que  pregonemos tus méritos
--Ahora te toca a ti, ser el protagonista
--Ahora te toca a ti, darte las gracias
--Ahora te toca a ti, reconocer la excelencia de tus escritos
--Ahora te toca a ti, leer y no que te lean.
--Ahora te toca a ti, escuchar. “Viva la madre que te parió”.

Solo una cosa más y finalizo. No dejes nunca de escribir, somos muchos los que pensamos,  que deberías hacerlo de una forma sería.

Como te decía días pasados. Hablar menos y escribir más

Un abrazo amigo. No cambies nunca.