La Portada

El autor de esta portada, es el joven pintor tesorillero David Solis Illana, amigo y vecino del administrador de este blog, Francisco Quirós "Pacurro".

Vamos a descifrar, lo que ha querido transmitir David, con su obra. Comenzando por la parte inferior izquierda. Las dos líneas que transcurren paralelas, representan a los ríos Genal y Hozgarganta, los cuales confluyen en una tercera línea, que encarna al Guadiaro, del cual son afluentes. Son los tres ríos, que discurren por nuestro pueblo. Origen de una fértil huerta, donde prevalece la calidad de sus cítricos.

El circulo final, es el sol el cual alumbra los cuatro puntos cardinales, que son esas cuatro curvas adosadas al contorno del citado círculo.

Nuestro artista, considera que agua y música, van estrechamente unidos, por eso, los tres ríos y el sol, configuran la forma de un diapasón, (instrumento musical),

Las letras de la parte superior, son las gentes de Tesorillo. El árbol de donde sale la p de pacurro, es un naranjo, que representa a la familia, con sus dos ramas, los hijos que tiene el administrador, de esta página.

Las hojas tienen forma de gotas de agua, porque como decíamos antes, el agua, es la principal fuente de riqueza de San Martin del Tesorillo

domingo, 25 de diciembre de 2016

Recordando. La Caja de Polvorones


Pasó la Nochebuena. La mayoría de nosotros se reunió con los suyos, entorno a una mesa repleta de buenas viandas y excelentes dulces, regados con buenos caldos.Feliz Navidad a todos.


Está más que meridiano que estoy haciéndome mayor, si no lo soy ya. Digo esto porque en estas fechas me vienen a la memoria sensaciones de las navidades de antaño.

La  imagen que más  recuerdo no es nada poética. Se trata de la caja de polvorones y mantecados de cinco kilos, fabricada de madera, comprada a primero del mes de diciembre, preferentemente de Estepa o Rute , la cual mis padres la colocaban en lo alto del ropero del dormitorio.Caja que no se abría hasta la noche del 24, faltaría más, ni aunque lo recetase el médico.

Se componía de polvorones y mantecados, que para nosotros venía a ser lo mismo y algunos roscos de vinos. Roscos que eran mis favoritos  los de menor cantidad, así que pronto desaparecían, dejando el paso expedito para los otros productos.

Nada de atracones, te lo suministraban con tino no fuera a que te indigestaras, bueno eso es lo que nos decían a los niños. Además estaban los borrachuelos, roscos, mantecados caseros, en competencia para nuestra elección.

No era consumida en su totalidad en las navidades, ni mucho menos duraba hasta febrero o más. He de reconocer, que los polvorones una vez acabada las navidades sabían mejor, al menos lo parecía.

Por supuesto que recuerdo el sonido de las comparsas navideñas, la misa de gallo en la que en muchas ocasiones intervine de monaguillo. Las reuniones con los familiares, la venida desde Francia de mi tía Ana y su familia, etc.

Pero la caja de madera de cinco kilos de polvorones, sigue en mi recuerdo.