Ayer tarde, paseando por la plaza, nos encontramos con esta escena y de pronto me vino la idea. La tecnología moderna, tan lista ella, rendida ante un cartel y un rollo de celo. Meses lleva la pantalla sin dar señales de vida, pero cuando hay que avisar de verdad, no hay aplicación que valga: gana el papel de toda la vida.
¡No siempre lo moderno es mejor !

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