La Portada

El autor de esta portada, es el joven pintor tesorillero David Solis Illana, amigo y vecino del administrador de este blog, Francisco Quirós "Pacurro".

Vamos a descifrar, lo que ha querido transmitir David, con su obra. Comenzando por la parte inferior izquierda. Las dos líneas que transcurren paralelas, representan a los ríos Genal y Hozgarganta, los cuales confluyen en una tercera línea, que encarna al Guadiaro, del cual son afluentes. Son los tres ríos, que discurren por nuestro pueblo. Origen de una fértil huerta, donde prevalece la calidad de sus cítricos.

El circulo final, es el sol el cual alumbra los cuatro puntos cardinales, que son esas cuatro curvas adosadas al contorno del citado círculo.

Nuestro artista, considera que agua y música, van estrechamente unidos, por eso, los tres ríos y el sol, configuran la forma de un diapasón, (instrumento musical),

Las letras de la parte superior, son las gentes de Tesorillo. El árbol de donde sale la p de pacurro, es un naranjo, que representa a la familia, con sus dos ramas, los hijos que tiene el administrador, de esta página.

Las hojas tienen forma de gotas de agua, porque como decíamos antes, el agua, es la principal fuente de riqueza de San Martin del Tesorillo

lunes, 16 de mayo de 2016

NOSTALGIA



Cuantas veces el Municipal, llegaba y finalizaba el partido. El cual se volvía a reanudar inmediatamente que se marchaba.

En mi barrio vamos a quitar el cartel que prohibía a los niños jugar a la pelota porque ya no quedan niños


Buenas, soy Emilio Calatayud. Nos estamos quedando sin niños. Cuando yo llegué a Granada, lo primero que hicimos en nuestra urbanización fue poner un cartel que prohibía a los niños jugar a la pelota en la calle para poder tener cierta tranquilidad.

Pues bien, yo creo que lo vamos a quitar porque ya no hay niños a los que regañar. Y los pocos que hay están todo el santo día con el móvil o la tableta. No se hacen raspaduras en las rodillas ni nada y la mercromina (betadine) se caduca en los botiquines caseros. Es triste (no que se caduque la mercromina, sino que cada vez haya menos niños).