lunes, 27 de marzo de 2017

Pie de Foto. Veleta sin vientos




Dice el refrán, para muestra sirve un botón , de eso va el tema que nos ocupa.
El pasado día 25 de marzo. Facebook, recordaba una foto que subí ese mismo día pero del 2011. La instantánea mostraba la veleta de la Casita de Campo. En un breve comentario , explicaba como llegó a mi poder.

 
La suerte jugo a favor mía. Les explico, Jesús Grinda, uno de los promotores del complejo de viviendas, en el antiguo molino arrocero, un caballero de los pies a la cabeza. Pasó a saludarme a mi centro de trabajo en Jimena de la Frontera, portando la veleta .
Les confieso que quedé extrañado, preocupado por la suerte que correría el utensilio . Al preguntarle que pensaba hacer con ella. Me responde que la había encontrado en medio de la maleza , de lo que otro tiempo fuera el jardín de la Casita de Campo. Que con muy buen criterio pensaba que debería ser guardada en lugar seguro, por eso pensaba entregarla al Ayuntamiento de Jimena.
Le sugerí no sin cierta vehemencia, que no era el sitio idóneo para su depósito, que la Veleta era parte de un edificio emblemático de Tesorillo, y que ese edificio, registro de propiedad y cuestiones legales aparte, moralmente pertenece a todos los tesorilleros.
Se ve que mis palabras le convencieron y simplemente me la entregó sin más , cosa por la cual le estaré siempre agradecido, sintiéndome honrado y agradecido al azar, ya que si Jesús no pasa a saludarme, hoy quien sabe donde estaría la veleta y que suerte hubiese corrido.
Como aclaré en mi comentario del facebook, saldrá de mis dominios , solo para instalarla donde estuvo más de un siglo. A no ser que una orden judicial me indique lo contrario. Puntualizo, solo una orden judicial me obligará a ello, aviso a navegantes.
De aquí se podría extraer un largo relato, del triste y penoso estado de nuestra Casita de Campo. Pero se ha escrito ya tanto, hasta nuestra chirigota este carnaval, le cantaba un bello y triste pasodoble. No vale la pena reincidir.
La veleta ha caído porque desde ese lugar privilegiado, ha venido contemplado, tanta miseria, tanta dejadez, hasta como desaprensivos robaron su cocina, seguramente para mal venderla como chatarra. 
Por eso decía que la veleta se ha desprendido enferma de pena.