lunes, 6 de marzo de 2017

Tesorillo,ha estado el fin de semana. Fuera de Quicio


Este fin de semana, las tardes del sábado y domingo 4 y 5 de marzo, respectivamente. El grupo de teatro Las Palmeras ,perteneciente a la Asociación de Mujeres del mismo nombre, puso en escena la comedia, original de José Luis Alonso de Santos, Fuera de Quicio.

La trama se se desarolla en un hospital psiquiátrico. Relata las andanza de unos internos Rosa, Antoñita, Antonio y Juan que se enamoran y se desenamoran, llegándose a cometer un crimen, mientras el director y la madre superiora andan métidos en sucios negocios de tráfico de droga 

El lugar escogido, el salón de actos de la Casa de la Cultura de San Martín del Tesorillo. Dos llenos, en las dos ocasiones, el local se quedó pequeño. Mucha gente no pudo asistir por falta de aforo.
El objetivo que el grupo de teatro nos marcamos, ya que el que suscribe forma parte de él, se ha cumplido y con creces. No era otro que divertir y divertirse.
Las risas han sido constantes y generalizadas, inclusive arrancando aplausos, en medio de escenas, por situaciones muy hilarantes. 
 
Durante dos horas aproximadas, el público ha estado abstraído, desconectado con la realidad y pasándolo muy bien. Concluyendo éxito total, y no son palabras gratuitas, cuando se reciben tantas y tantas felicitaciones, cuando compruebas como de bien lo están pasando los asistentes, no puedes catalogarlo de otra forma.

Detrás de estas representaciones, ha habido mucho esfuerzo, sacrificio en lo personal y mucha voluntad, por todo el elenco de los aprendices de actores.

Llevamos más de un año ensayando. Al principio se fijó un día por semana, más tarde dos y desde hace un par de meses cinco días, cuando la representación estuvo cerca , la semana entera.

Es cierto que lo hacemos por gusto, por afición, nadie nos obliga. Pero no es menos cierto, que somos mayores, con problemas familiares, de salud y de otras índoles. 
 
Llegar al ensayo con achaques, con complicaciones personales, olvidar todo por unas horas, meterse en el papel de una loca, o de un loco, de una monja, de un director, de una inspectora de policía o de una espía, tiene su enjundia y como relataba anteriormente su esfuerzo.


Pero para que esta aventura, tuviese un buen final, ha sido gracias a la labor de Juan Antonio Soler. Él ha llevado con maestría la dirección 
 
Ha sacado de nosotros, todo lo poco o mucho que teníamos de cómicos. No solo eso, se ha hecho cargo de la escenografía, luces y lo que hiciese falta. Gran parte del éxito hay que atribuírselo a su persona.

Por lo pronto han sido dos representaciones, vendrán más, si el pueblo lo demanda. Así mismo, se tiene previsto representar fuera de nuestra localidad.

Mencionar que el grupo, hace ya tiempo, había intentado representar esta obra, por razones que no vienen al caso, no pudieron. Desgraciadamente, personas que formaron parte de aquellos repartos, ya no están entre nosotros, me refiero concretamente a Ángeles Fernández y Josefina Fernández. Quizá por ello, también tuvo su carga de emotividad
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Quiero aprovechar la ocasión, para hacer un llamamiento a las Entidades Públicas, para que apoyen este tipo de iniciativa. 
 
Señores dirigentes eso es cultura, cultura popular, pero cultura al fin y al cabo.

Sin caer en la demagogía, si se gasta dinero en fuegos artificiales, alumbrados, etc. Acuérdense, aunque sea un poquito del teatro.