domingo, 21 de mayo de 2017

ADIÓS MARIO



A veces nos vemos en la obligación, la penosa obligación. De hacer referencia a la desaparición de algún paisano nuestro, es el caso de Mario Segovia Ruiz, que se ha marchado a la edad de treinta y cuatro años.


Ayer tarde, recibió sepultura, en un entierro donde acudieron cientos de personas, causando  problemas de circulación, donde se vieron escenas de mucho dolor, del todo comprensible.

Se ha apagado para siempre su sonrisa y su buen trato al hablar, se ha apagado para siempre una vida, que por lógica le quedaba todavía mucho recorrido. Nos hemos quedado sin una buena persona, lleno de vitalidad, gran trabajador y amigo de sus amigos.

Él  ha precipitado su marcha, que malditas ideas recorrerán el cerebro. No terminamos de comprender, ni creo que los profanos lo entendamos.

No es necesario extenderse mucho, para entender el dolor y la consternación que siente todo Tesorillo y toda persona que te haya conocido.

No hay palabras de consuelo para sus padres, hermanos y demás familiares. En estos casos y lo hemos repetido otras veces, sobran las palabras. Solo decidles que lo sentimos mucho, que estamos con ellos en el dolor y la pena.

Adiós Mario, esperamos que hayas encontrado la calma , que a lo mejor no encontraste en este difícil mundo que nos ha tocado vivir.

Queda el consuelo que mucho de ti, seguirá viviendo.

Descansa en Paz.