miércoles, 26 de julio de 2017

EL PODERÍO DE LOS LARIOS

La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie y sombrero
Los cinco hermanos Larios, en la puerta de la Casita de Campo.

El historiador sanroqueño Antonio Casaus, publicó hace ya algún tiempo el siguiente trabajo. Debido a su interés y estrechamente relacionado con nuestro pueblo pasamos a publicar


Lutgardo López describe las propiedades de los Larios al comienzo del siglo. Efectivamente son demostrativas de un gran poderío económico que, por otra parte, deja en evidencia la presuntuosidad de muchos apellidos ilustres de los que paseaban por las calles de San Roque.
Tenían, por ejemplo, Los Chaparrales y Venta Gámez, situados a unos siete kilómetros de San Roque, lindando con Castellar y el rio Guadarranque. Una dehesa con alcornoques de unas seiscientas hectáreas, rica, además, en pastos y montanera. La Hacienda Breciano, en el camino de La Línea, a unos dos kilómetros de San Roque. Un caserío grande cercado, con tierras de labor y pastos y que tenía además un tejar y una cabida de diez hectáreas.

Por otra parte, la Colonia de San Martín, fundada en 1879 por varios miembros de las Sociedades Larios Hermanos de Gibraltar e Hijos de M. Larios de Málaga, bajo el nombre de Sociedad Industrial y Agrícola de Guadiaro, estaba calificada como una de las más importantes de España, pues se componía de un total de 19 fincas en el término de Jimena, doce en el de Casares, cinco en el de Manilva y cinco en el de San Roque. En la descripción que hace Lutgardo López, dice: "La población que lleva su nombre situada al Oeste del río Guadiaro y cerca de donde éste se reúne con el río Hozgarganta, cuenta con unas doscientas casas ocupadas por unos dos mil habitantes, en su mayoría colonos y jornaleros, no escaseando en número los industriales, comerciantes, etc. Cuenta con una hermosa fábrica de harina con tres pares de piedras y cilindros, y una fábrica de arroz. Hay una bonita iglesia con su párroco, cuyo personal y culto sostienen sus dueños, así como médicos, veterinario y escuelas de párvulos de ambos sexos. Suelen matarse de ochocientas a mil perdices en este coto al año (...) Desde la población a la estación de Castellar se ha construido una carretera a expensas exclusivamente de los señores Larios (....) También se han efectuado grandes plantaciones de En la Comunicación presentada en las "IV Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar", sobre "Los Larios en el Campo de Gibraltar", por José Regueira Ramos, y celebradas en Los Barrios en noviembre de 1996, se decía que "los Larios intentaron construir por su cuenta un ramal de ferrocarril desde la Estación de San Roque a la fábrica (se refiere a la fábrica de corcho de La Línea), pero le fue negado por razones militares y de política exterior". Regueira Ramos cita com fuente otra comunicación presentada en las "III Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar" por Maribel Arroquia y Magdalena Soriano, que trataba precisamente sobre "proyectos de transporte en el Campo de Gibraltar entre 1903 y 1930". Recurrieron a los archivos de la Comandancia Militar de Algeciras y se concreta en la anotación que documentos sobre el frustrado proyecto se encuentran en el archivo familiar de Los Larios.

También se han efectuado grandes plantaciones de arbolado. Los cultivos se extienden a cereales en su mayoría y también caña de azúcar, arroz, remolacha, naranjales y frutales, estos últimos se riegan todos por dos importantes canales derivados de los ríos Guadiaro y Genal. El canal de la parte Oeste cuenta con una longitud de unos doce kilómetros y el de la parte Este, de unos veintidós kilómetros. Las cañas de azúcar se transportan todas a la fábrica de Sabinilla, otra colonia de la misma sociedad, que está situada cerca de Manilva. Al Norte de la colonia de San Martín y sobre el mismo río Guadiaro está la colonia de San Pablo, de la misma sociedad".
Y describe la estructura administrativa que mantienen los Larios, encabezada por el administrador, Francisco Salinas Burgos. Llama la atención el servicio de vigilancia, pues a los guardas montados (Juan Ruiz, José Marín, Diego Lucas, Antonio Ocaña, Antonio Martín y Cristóbal Pérez), hay que sumar la fuerza de carabineros, que se compone de un "primer teniente, un sargento, tres cabos y 26 individuos". En el pueblo de San Roque había un teniente y cuatro subalternos. No cabe duda que los intereses de los Larios estaban bien protegidos...