lunes, 18 de septiembre de 2017

In Memoriam de Diego "El Practicante"


Diego en los años 60.

Ayer, 17 de septiembre de 2017, fallecía el tesorillero  Diego Ocaña Vallecillo, a la edad de 86 años, el próximo 14 de noviembre, hubiese cumplido los 87.

En este relato, solo pretendemos dar una ligera semblanza de la imagen exterior de Diego. La que proyectó a lo largo de su vida. La interior, la personal, la desconocemos, además pertenece al sagrado círculo de lo privado.


Una vez que alcanzó la adolescencia, se dedicó a ayudar en los negocios familiares, hasta que en 1952, se incorpora al servicio militar en Sevilla. Persona inteligente y sagaz, aprovecho la mili para obtener el titulo de practicante, lo que hoy viene a ser enfermería.


Feria 1973. Diego en medio de Juan Delgado y Loli González,
ambos ya desaparecidos.

Diego ejerce de practicante en Tesorillo, mitad década de los 50, mitad de los 60. En esa época y un poco más tarde, se le conoce cariñosa mente,  como Dieguito el practicante.

Por aquellos entonces, los médicos recetaban muchos medicamentos inyectados. Diego acudía casa por casa para administrarlos. Dicha labor, corría a cargo del paciente, el importe se abonaba por cajas. Nuestro personaje, cuando observaba que algún enfermo, no podía soportar la carga económica, que era la mayoría. Bien perdonaba alguna que otra caja o simplemente no cobraba.

En su profesión fue un hombre osado, fue algo más que un modesto practicante. Contaba que en la mili, le practicaba sangrías a un capitán, al parecer porque su cuerpo generaba más sangre de la cuenta. Ayudó a nacer a muchos tesorilleros, ejerciendo de partero.

Cuando el médico del pueblo , no estaba localizable, o en otra asistencia. Diego era la solución de emergencia. Gozaba de la confianza de todos.

En 1961, se abre la primera farmacia oficial en San Martín del Tesorillo, a cargo de la licenciada María Palacios Luque. En 1968, contraen matrimonio, del que nacieron su dos hijas, Andrea y Rosario, la actual farmceútica 

Su esposa, delega en él la administración de la farmacia. Pasa a ser el farmacéutico de hecho, ocupación que compatibiliza con sus propios negocios y  la de secretario de la comunidad de regantes.  En 1998, fallece Maruja Palacios , pasando la titularidad de la farmacia  a su hija Rosario Ocaña Palacios.

En 1972, es nombrado alcalde pedáneo, por si hay algún despistado , en esa etapa, aún teníamos el anterior régimen. Cargo que ocupa hasta abril de 1979, cuando se constituyen los primeros ayuntamientos democráticos.

Diego junto a Martín Cano y Pacurro, años 90
Cuando se procede a formar las correspondientes candidaturas, para las primeras elecciones municipales. Se produce un fenómeno, al menos lo catalogaríamos de peculiar. Nuestro personaje, es invitado  por el Partido Comunista de España (P.C.E.), para que se integre en su lista.

No negaran ustedes, que la cosa tiene castañas. El último alcalde del régimen franquista, forma parte de la candidatura del partido comunista. ¿ Quien lo hubiera imaginado?, nadie.

Él, no engaño a nadie, entro a formar parte de la candidatura como independiente. En un mitín , posiblemente el más exitoso, de los celebrados en Tesorillo,   que tuvo lugar en el cine San Martín, con la sala a reventar. Lo dejó muy claro, no soy ni he sido comunista, me presento, porque quiero ayudar a un grupo de hombres honrados y trabajadores, que me han pedido ayuda, sentenciaba 

No resultó elegido concejal, al ir en segundo lugar,  pero si aportó un puñado de votos, que valió para que el PCE, obtuviese  un edil en el ayuntamiento de Jimena de la Frontera,  en esas primeras elecciones municipales.

Para quienes no le conocieron, pueden hacerse una idea de la personalidad de este hombre y de su valía. 

Diego fue un personaje público y popular. Con amistades de personas muy importantes en todas las facetas de la vida. No tuvo  perjuicios para alternar,  con el más humildes de los trabajadores, tratando a todo el mundo por igual. Presto para hacer un favor a quien se lo solicitara.

Eso si, la palabra madrugar la había borrado de su diccionario. Ave nocturna, siempre era pronto para irse a la cama. En Tesorillo, la farmacia no hacía falta que estuviese de guardia. Diego se encargaba que así fuera.

Se ha marchado  un hombre del pueblo.

Descanse en paz, nuestro pésame a sus hijas.