domingo, 12 de febrero de 2017

SAN VALENTÍN ¿UNA FARSA?

Publicado el año pasado.
 
Cuenta la Leyenda,  que San Valentín fue un sacerdote que casaba a jóvenes cristianos de manera clandestina.
Ya que el emperador romano  Claudio II prohibió contraer matrimonios a los varones en edad joven, para que de esa forma estuviesen más dispuestos para la guerra. Consecuencia de ello El Santo fue ajusticiado en el 270 D.C. un  14 de febrero. De ahí la celebración de los enamorados todos los  catorce de febrero.

 
Días pasados una persona a la cual le tengo gran estima, me comentaba. ¡Cuantos falsos te quiero se dirán ese día! , creo  que no le falta razón.
No tengo nada en contra de esa festividad, respeto y lo digo con toda sinceridad aquellos que la celebran. Restaurantes, Floristerías, Agencias de Viajes, Hoteles,  Joyerías y otros negocios,  incrementaran  sus ingresos. Nada malo tiene que todo eso acontezca.
Ahora bien para nada creo en esa conmemoración, a mi modesto entender que no tiene porque ser el correcto, todo se debe a un montaje comercial. Para más Inri lo importamos de los países anglosajones, como Halloween, Papa Noel, suma y sigue.
Opino que igual que en Navidad, Nochevieja,  Año nuevo. Existe mucho” postureo”, hipocresía o como quiera llamarse. No me convencen tantas felicitaciones, tanta exaltación de la amistad, si al cuarto de hora se nos ha olvidado y como te descuides te dan una puñalada trapera (metafóricamente hablando).Esas connotaciones pueden ser  aplicables para este día del amor. Todo tiene mucho de farsa.
Me pregunto. ¿No se pueden regalar flores, cualquier día sin motivo aparente, simplemente  porque si?, ¿tenemos que esperar a que el calendario nos lo recuerde? ¿Se demuestra el amor hacia nuestra pareja, pasando un  fin de semana en febrero en un hotel con todo incluido?, donde a lo que realmente se va es a comer y beber en exceso.
Esa es otra, hay muchos que opinaran lo mismo, pero por aquello del agravio comparativo, se ve en la obligación de regalar en dicha celebración. A ver quién es el guapo que no regala nada a su santa, cuando el cuñado o el primo, lo han hecho con sus medias costillas correspondientes.
Dicen los entendidos que el amor hay que cuidarlo los trescientos sesenta y cinco días del año. Por lo tanto de poco vale que un día  lo elevemos a lo más alto, olvidándolo  el resto.
Les ruego que no crean que con estas letras haya intentado crear un postulado. Solo son unas reflexiones de un mayor cascarrabias. Puede que hoy mi vesícula haya almacenado más bilis de la cuenta, como no cabe está rebosando y  sale al exterior .


¡FELIZ  DÍA DE SAN VALENTÍN!