La Portada

El autor de esta portada, es el joven pintor tesorillero David Solis Illana, amigo y vecino del administrador de este blog, Francisco Quirós "Pacurro".

Vamos a descifrar, lo que ha querido transmitir David, con su obra. Comenzando por la parte inferior izquierda. Las dos líneas que transcurren paralelas, representan a los ríos Genal y Hozgarganta, los cuales confluyen en una tercera línea, que encarna al Guadiaro, del cual son afluentes. Son los tres ríos, que discurren por nuestro pueblo. Origen de una fértil huerta, donde prevalece la calidad de sus cítricos.

El circulo final, es el sol el cual alumbra los cuatro puntos cardinales, que son esas cuatro curvas adosadas al contorno del citado círculo.

Nuestro artista, considera que agua y música, van estrechamente unidos, por eso, los tres ríos y el sol, configuran la forma de un diapasón, (instrumento musical),

Las letras de la parte superior, son las gentes de Tesorillo. El árbol de donde sale la p de pacurro, es un naranjo, que representa a la familia, con sus dos ramas, los hijos que tiene el administrador, de esta página.

Las hojas tienen forma de gotas de agua, porque como decíamos antes, el agua, es la principal fuente de riqueza de San Martin del Tesorillo

lunes, 13 de febrero de 2017

La Enamorada. Un artículo de Salvador Delgado Moya

Ambos se miraron cara a cara, dispensándose amor a borbotones… inmóviles y ejercitando las pupilas al engrandecimiento.
Necesito tocarte, para poder seguir viviendo; perderme en ti, para enloquecer entre tus venas; pintarte para corroborar tu belleza; y arrodillarme ante ti para ser sumiso ante tu lealtad y perseverancia.
Se celebra San Valentín. Muchas parejas se dedican ese día a ellos mismos, haciendo apología del amor, que en ocasiones es puntual y superficial.
El tuyo y el mío son puros, con certificado de autenticidad y con denominación de origen. Eres embaucadora y adictiva, y eso, a mí, me encanta.
Muchas veces te has caracterizado de diversas maneras, según la ocasión y el tiempo, dibujando líneas de expresión a tu antojo, enseñando la maravilla de rostro que posees, perfumando tu entorno con fragancias de recuerdos y memorias.

 
Una vez te pude perder, y eso me martiriza. Debo intentar con todas mis fuerzas permanecer siempre a tu lado, descubriendo cada día nuevos amaneceres, soportando la lluvia resbalando sobre nuestras cabezas, estremeciéndonos cogidos de la mano por el rocío mañanero, bailando al unísono por la sinfonía de las aguas que nos inundan de riqueza, dormirnos abrazados y tener los mismos sueños; despertar empachados de amor y seguir con apetito de mas sensaciones, de más unión…
Quiero que sepas que siempre te seré fiel, aunque las adversidades impuestas no me lo permitan. Quiero decirte que aunque pase el tiempo, siempre te veré rebosante de vida, de recuerdos, de almas que petrifican corazones y desmantelan indicios de monotonía.
Tu piel, algunas veces, la veo afligida. Tu porte, se tambalea. Tus entrañas se debilitan…y no puedo permitirlo!!!
San Valentín, es un pretexto perfecto para reivindicar nuestro amor, ese amor incomprendido en ocasiones. La gente no comprende porque mi amor hacia a ti, roza la locura y tiembla la cordura, tengo y debo sacarte de esa indiferencia mugrienta y convertirte en la personificación de la belleza, la consecución del estilismo y la proeza de de un descubrimiento nuevo.
Por eso, quiero seguir mirándote, besándote, amándote hasta el final de mis días, porque eres tú, y sólo tú, la que das sentido a todos mis días.
No quisiera despedirme sin dar a conocer, los actores principales de esta historia. Unos personajes que podrían ser cualquiera de nosotros, siempre que lo acompañemos con la premisa del amor. Pero, la verdad, que el vínculo entre estos dos, es tan fuerte, que si terminara en boda, sería lo más simple que les pudiera pasar.
El amante: joven, esbelto, entusiasta, valiente y decidido, su nombre” San Martín”, del Tesorillo, le apodaban. La amante: misteriosa, enigmática, deseada, codiciada, pretendida y ansiada, de nombre “La Casita”…, de Campo, se apellidaba ; irrepetible, única e inmensamente bella.

Ellos irradian el fuego apasionado, que neutralizan la razón, congestiona la lógica y se ceban con la dejadez.

Fdo. SALVADOR DELGADO MOYA