lunes, 20 de marzo de 2017

MUJER TESORILLERA



Manifiesto que fue leído. En el acto de la celebración ,del día de la  mujer. Organizado por la Asociación de Mujeres Las Palmeras.



Accediendo con mucho placer a la petición de mi gran amiga Rosa Estorach. He redactado este relato, ex proceso para la celebración del Día de la Mujer, en San Martín del Tesorillo.


Ya en otras ocasiones, he resaltado los muchos valores de las mujeres. Sus múltiples funciones, dentro del hogar, trabajo, entorno, sociedad en general.


En esta ocasión, voy a ceñirme, en resaltar hechos a lo largo de  mi vida, donde la mujer tesorillera tomó un protagonismo muy destacado. Demostrando su valentía, decisión y arrojo.

En mi infancia, la persona a la que recurría, a la que pedía solucionase mis problemas, constituyéndose  en mi paño de lágrimas, era mi madre. El padre era una figura superior, casi venerado, el cabeza de familia que traía el dinero a casa, un ser superior, a lo mejor sin pretenderlo, pero que la sociedad de antes le otorgaba ese rol.

En la adolescencia. En dos ocasiones en sendas ferias, hubo precios abusivos para poder acceder a la caseta oficial y poder bailar. Fueron las mujeres, las que con determinación, decidieron no entrar a bailar, y eso que las féminas no pagaban por aquellos entonces.

En mi juventud, ese periodo dorado para muchos, me refiero a  la etapa del Plantel. Fueron ellas las principales protagonistas, para que esa institución, una especie de club lúdico cultural funcionase. Ellas más que nadie, aprovecharon los distintos cursos que se impartieron a lo largo de varios años. Tanto que el plantel masculino desapareció antes que el femenino.

Ya de adulto. Recuerdo cuando cesaron las guardias de veinticuatro horas de los médicos titulares de la localidad. Como los principales artífices de las protestas, fueron las mujeres de mi pueblo. Eso dio a lugar que se formara  una asamblea multitudinaria en la plaza del pueblo de manera improvisada, donde el alcalde pedáneo tuvo que salir a dar explicaciones del asunto.

Como cuando la administración, quiso remover de sus puestos en dos ocasiones distintas, a dos doctores muy apreciados por la población. Las mujeres, de manera pacífica, pero con determinación y lucha, consiguieron que la administración diera marcha atrás.

Estando mis hijos en edad escolar. La A.P.A. de aquellos años hoy A.M.P.A., pasaba por una profunda crisis, inactiva y al borde de la desaparición. Un grupo de valientes del género femenino, tomaron las riendas y al día de hoy, aunque ya no tengo hijos en edad escolar, esa Asociación goza de buena salud.

En pleno años ochenta, la lacra de la droga asoló a nuestro país. Tesorillo no fue una excepción, muchos vecinos nuestros por desgracia formaron parte de la generación perdida. Fueron sus madres las que plantaron cara a esa lacra, aportando luz a un túnel  muy largo de penas y sufrimientos.

Un grupo de mujeres, han conseguido que nuestras niñas practiquen gimnasia rítmica. Organizando grandes campeonatos, que sobresalen fuera de nuestros límites territoriales.
Mis paisanas, hace más de un cuarto de siglo, se constituyeron en Asociación, tomando el nombre de Las Palmeras. Gracias a esa asociación, se instituyó el primer domingo rociero de feria, y un sinfín de actividades, teatro, coro, conferencias, cursos,  talleres varios etc. etc. 

Gracias a que la asociación  formara parte de una federación. Se consiguió una guardería, muy necesaria, para que las distintas madres puedan conciliar el trabajo y la crianza de los hijos.

Una tesorillera ha presidido la ELA, durante doce años. Una mujer preside la Asociación de Jubilados y Pensionistas. Una mujer encabeza la directiva de Cáritas, son ellas las que más actividad tienen dentro de esa ONG. El Ayuntamiento matriz cuenta con dos tesorilleras como ediles 

Estoy seguro, que me dejo atrás muchos más logros obtenidos por nuestras mujeres, pido disculpas por ello.

Solo me resta agradeceros, todo cuanto habéis batallado, los innumerables esfuerzos, nadar muchas veces a contra corriente y no ahogarse en el intento.

Termino con una frase que no es mía, pero la suscribo totalmente  

La mujer es el ser más maravilloso de la creación

Francisco Quirós Ocaña “Paqurro”