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| Diego y Juani |
Teníamos ganas, muchas ganas de recordar a un gran hombre, una buenísima persona. Por eso traemos hoy a nuestra galería de personajes a Diego Pachón Ruiz.
Diego nació en localidad sevillana de Puebla de Cazalla, una población de unos 11.000 habitantes. Llegó a nuestra localidad en la década de los 50, como maestro albañil, y no para quedarse, vino a construir el cortijo de La Isla, propiedad del potentado empresario Gregorio Cano, conocido como Canito.
Diego es parte de nuestra historia, ya que fue el jefe de obras de nuestra actual iglesia, que comenzó a construirse en 1964, finalizando en 1966. Hay datos que se pierden a lo largo del tiempo, por eso con la modestia propia de esta página, queremos que su recuerdo se perpetúe , ya que la importancia del cargo y los valores de la persona así lo merecen .
Volvamos a la llegada de Diego a Tesorillo. Se aloja en la Pensión Solís, sita en Plaza Constitución, propiedad de una tía de la que terminaría siendo su esposa, la tesorillera Juani Fernández Ocaña. A pesar de la diferencia de edad, 14 años, según nuestras informaciones el flechazo fue mutuo. Juani visitaba con mucha frecuencia la pensión de su tía y allí se conocen. Según nos contaron, Diego tiene durante un tiempo tiene problemas de salud , ella se encarga de cuidarle . Un amor que duraría por siempre, falleciendo ambos en unos pocos meses, Diego en agosto del 2003 y Juani en enero del 2004.
Me contaba un día Diego, que cuando llegó a Tesorillo, la impresión que le causó no fue buena. No había apenas alumbrado publico , el agua escaseaba y además había que conseguirla en la fuente, plagas de mosquitos, las reses vacunas y porcinas transitaban por las calles casi igual que las personas. Lo definió muy bien, Tesorillo en aquel entonces era un cortijo grande, mas que un pueblo y no le faltaba razón. Con el tiempo de corazón fue un tesorillero más , queriendo a su pueblo de adopción como cualquier tesorillero de cuna.
No solo fue un gran profesional de la construcción, estamos hablando de un caballero integro, educado, generoso, ordenado, prudente, discreto, humilde, amante esposo, padre inmejorable, pulcro, era difícil de comprender cómo un albañil, puede terminar la jornada sin manchar la ropa, Diego así lo hacía . Hombre creyente y practicante, no confundamos con los términos coloquiales de beato o capillita. Él fue una persona religiosa, sin golpes en el pecho ni ostentaciones de cara a la galería.
Del matrimonio nacieron cuatro hijas, Lola, Lupe, Chelo y Reyes, todas ellas residen en nuestra localidad, se sienten orgullosas de su padre y no les faltan motivos .
Sirva este relato, para honrar la memoria de un gran hombre, un caballero en toda regla.
Pacurro, octubre 2021


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