Detalles como este , que por cotidianos pasan desapercibidos para la mayoría de las personas ( cada vez menos) . Sin embargo, hay ojos observadores que terminan fijándose en pequeñas cosas capaces de despertar preguntas, comentarios y hasta sospechas. Eso ocurre con algo tan simple como la tonalidad de los sobres electorales.
La fotografía resulta bastante reveladora. En ella pueden apreciarse claramente tres sobres con distintas tonalidades, pese a pertenecer al mismo proceso electoral andaluz. Un detalle que no es nuevo. Viene sucediendo desde hace muchas convocatorias, tanto autonómicas como municipales o generales, ese detalle cada vez lo vienen observando más personas, al menos esa es mi percepción
En un principio, hay quien puede llegar a desconfiar. Y no faltan voces que consideran que esas diferencias de color podrían responder a algo intencionado. Sobre todo en pueblos pequeños como Tesorillo, donde casi todos nos conocemos y donde cualquier mínimo detalle puede convertirse en motivo de comentario. No es difícil imaginar a alguien pensando que un sobre más oscuro o más claro pudiera delatar la procedencia del voto antes incluso de introducirlo en la urna.
Sin embargo, intentando buscar una explicación lógica, he podido averiguar que los sobres y papeletas que los partidos envían a los domicilios no son exactamente los mismos que posteriormente aparecen en las cabinas electorales el día de las elecciones. Son impresos por cuenta de los propios partidos políticos, muchas veces en imprentas distintas, mientras que el material oficial de los colegios electorales sigue otro procedimiento administrativo. Y ahí podría estar la razón de esas diferencias de tonalidad: distintos papeles, diferentes máquinas de impresión , proveedores distintos.
La explicación parece razonable. De hecho, en grandes ciudades carecería prácticamente de sentido intentar identificar un voto por el color de un sobre entre miles y miles de electores. Pero en poblaciones reducidas como la nuestra, la percepción cambia. Porque en los pueblos pequeños las miradas son más cercanas y las observaciones más rápidas.
Recientemente en otra entrada de esta página a la que titulé "Sobres que no pedí "LEER AQUÍ , comentaba la gran cantidad de propaganda electoral, que envían los partidos a nuestros domicilios, llegué a calificarlo de derroche. José María Casuso, seguidor asiduo, con la sabiduría, la ecuanimidad y la templanza que le caracteriza , rebatía mi afirmación, argumentando que en poblaciones como la nuestra, en especial las personas mayores, se podrían encontrar incomodas, a la hora de elegir el voto, por aquello de las miradas indiscretas, por lo que para esas personas, era mejor lleve el voto preparado desde casa y, puede que no le faltara razón. Ahora bien, visto lo visto - pregunto, ¿ como actuar, con la diferencia tan clara en la tonalidad de los sobres, enviados por los partidos ?
Aun así, quiero pensar que todo responde simplemente a cuestiones técnicas y no a ninguna estrategia premeditada. La democracia necesita transparencia, pero también confianza. Y aunque determinadas circunstancias puedan despertar dudas o alimentar conversaciones , suspicacias , lo único importante es que el voto continúe siendo universal, libre y secreto, a lo que añadiría por mi cuenta y riesgo y respetado
A veces, una simple diferencia de color puede abrir un debate mucho más profundo de lo que creemos ,por eso con el debido respeto, opino que hay que cuidar hasta los detalles más pequeños en cualquier proceso electoral.
Es mi opinión, que puede que no sea la correcta, pero es mía y estoy convencido de ella


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