miércoles, 3 de junio de 2026

Gorrión, vuelas o muere


 

Esta mañana, en la calle Huertas, alrededor de   unas palmeras, observé a dos pequeños gorriones que acababan de abandonar el nido. Aún eran volantones, aves jóvenes que apenas dominan el vuelo. Desde el suelo daban pequeños saltos y agitaban sus alas mientras sus madres revoloteaban cerca, atentas a cada movimiento.

Uno de ellos parecía desenvolverse mejor y logró remontar . El otro mostraba más dificultades para elevarse. Son momentos decisivos en la vida de estas pequeñas aves, cuando dejan atrás la protección del nido y comienzan a valerse por sí mismas.

No todos los volantones consiguen superar esta etapa. Algunos sucumben ante los numerosos peligros que les acechan, especialmente los gatos, que encuentran en estas crías una presa fácil. Es la selección natural actuando desde los primeros días de vida. Antes , desde  niño,  cuando me encontraba situaciones similares, solía coger al pajarito y  lanzar al volantón al aire para ayudarle a remontar el vuelo- pero un día escuché de alguien entendido, que eso no se debía de hacer, que no se tiene porqué intervenir en el desarrollo normal de la naturaleza, así que me limité a grabarlos con mi teléfono, no sin cierta pena  

Aun así, cada primavera los gorriones repiten este mismo desafío. Entre intentos, caídas y pequeños éxitos, aprenden a conquistar el aire que un día será su hogar.

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