lunes, 13 de julio de 2026

Esta mañana, en la calle Real de Tesorillo ha sucedido un hecho muy triste

 

 

Pacurro


Una de las palmeras , (la primera   situada en el margen derecho, dirección Casita de Campo) ;  que los Larios mandaron plantar a mediados de los años 20 del siglo pasado , como  signo de distinción y señorío,  ya no está. El picudo rojo ha podido con ella, a pesar de los tratamientos que nuestro ayuntamiento  aplica para combatir la voracidad de ese terrible bicho  -  sabíamos que era una posibilidad, verla caer ha dejado un vacío difícil de explicar.

No era solo una palmera. Era un testigo silencioso de la historia de nuestro pueblo. Estaba allí cuando Tesorillo era una joven colonia agrícola impulsada por los Larios. Permaneció firme cuando la colonia fue vendida a Juan March en 1928. Siguió viendo pasar la vida tras la parcelación y venta de las tierras en 1945, sobre ella durante décadas reposó la cartelera del cine San Martín, más conocido como cine Macías . Y casi un siglo después, también fue testigo de uno de los días más importantes para todos nosotros: la segregación de Tesorillo en 2018.

Cuántas personas habrán pasado junto a ella . Cuántos niños la habrán mirado crecer. Cuántos enamorados habrán paseado por la calle Real sin imaginar que aquella palmera ya llevaba allí décadas, observando en silencio cómo el pueblo cambiaba generación tras generación.

Hoy hemos perdido algo más que un árbol. Hemos perdido una pequeña parte de nuestra historia, de esa que no aparece en los libros, pero que permanece viva en los lugares que nos acompañan desde siempre.

Ojalá sepamos cuidar el patrimonio que aún conservamos. Porque cada árbol centenario, cada rincón y cada detalle que ha sobrevivido al paso del tiempo forman parte de la memoria de Tesorillo, que no es muy abundante que digamos . Y cuando desaparecen, perdemos un poco de lo que fuimos y de lo que somos.


 

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